UN POCO DE HISTORIA
A finales del siglo XIX, mientras París se preparaba para dar la bienvenida a la Torre Eiffel, otra joya arquitectónica se alzaba en la región parisina: el castillo de Saint-Martin du Tertre.
Entre 1876 y 1882, el arquitecto Gabriel-Hippolyte Destailleur rediseñó por completo la propiedad para convertirla en el escenario ideal de las grandes fiestas de la belle époque. Su mecenas, el duque de Massa, nieto del ministro de Justicia de Napoleón I, lo convirtió en un punto de encuentro imprescindible para la alta sociedad de la época.
Nuestro particular “Gatsby francés”, coleccionista apasionado, hombre de letras y mecenas, recibía a la alta sociedad parisina en veladas llenas de magia. Aquí se organizaban cenas de gala, bailes de época, óperas representadas en el teatro privado del castillo, conciertos de música clásica con orquesta e incluso fuegos artificiales.
Los jardines se adornaban con orquídeas raras, fuentes, faroles japoneses y especies vegetales exóticas. El lugar fascinaba a princesas, duques y artistas venidos de toda Europa.
La elegancia y el alma festiva del pasado se perpetúan hoy en día en cada celebración. El castillo de Saint-Martin du Tertre sigue escribiendo su historia —con usted.
“... Para recibir a la alta sociedad parisina, prepara un inmenso salón de fiestas. El duque de Massa, hombre de arte y letras, recurre siem- pre a Édouard Mangin, director de orquesta en la Ópera y profesor en el Conservatorio, quien dirige coros con más de cien voces. Las orquídeas que colecciona adornan las paredes. El jardín está decorado con cristales de colores, luces de Bengala y faroles japoneses. Personali- dades como la princesa de La Tour d’Auvergne, el duque de Trévise, el príncipe de Polignac, el conde de Ségur o el vizconde de Noailles aplauden sus magníficas veladas”.
Le Figaro, 1889